
Rodrigo, un hombre joven espera su vuelo en la sala de embarque internacional del Aeropuerto de Santiago, a las tres de la madrugada. Por detrás aparece Isabel, ansiosa por el viaje que está a punto de realizar.
Isabel: Permiso, este asiento está ocupado?
Rodrigo. No, adelante, sientese.
Isabel: Que nervios! nunca habia viajado tan lejos, tengo un vuelo super largo.
Rodrigo: Adonde viaja??
Isabel: A Portugal, Lisboa; por dos meses, de vacaciones.
Rodrigo: Y sola?
Isabel: Si, esa es la idea, si fuese acompañada no descansaría... y usted??
Rodrigo: Me voy a Argentina al campo de un amigo, por un año.
Isabel: Yo he estado en Buenos Aires un par de veces.
Rodrigo: Yo tambien! La última vez que fui fue el año pasado con mi señora.
Isabel: Es casado?
Rodrigo: Mmm... si, pero ahora estoy separado, ja, desde que volvimos de ese viaje... y usted? es casada?
Isabel: No me trates de usted, mi nombre es Isabel, y practicamente ya no estoy casada, estoy empezando los trámites del divorcio.
Rodrigo: No hay vuelta atrás con tu esposo? Soy Rodrigo.
Isabel: No. Aunque lo quiero mucho aun, de seguir como estabamos, nos hubiesemos apagado dentro de poco. El no queria entender, pero la mejor solución era separarnos.
Rodrigo: Creo que es una decision tajante, ciega.
Isabel: Pero si ves que ya no amas, que lo que sientes se convirtió en cariño, pero aun te aman como antes; de a poco vas rechazando inconcientemente, sintiendote vacio, esa persona se va a sentir igual o peor. ¿que haces en ese caso?
Rodrigo: Pero la solucion es injusta. Tu te alivias, o te liberas, pero ponte del otro lado: con todo el amor que sientes por esa persona, sabes que ya no la atraes, sientes que es culpa tuya, necesitas de él, pero él no a ti, y finalmente te deja. Imagina que sientes despues.
Isabel: Pero en ese punto de la relacion ya no hay retorno, y estas en una edad en la que es fácil rehacer la vida.
Rodrigo: Eres bien fría, parece.
Isabel: No es ser fría, lo que pasa es que no le tengo miedo al dolor o a la soledad, por lo que si en alguna situación me topo con estos de frente, o como una opcion probable, no la rehuso. El dolor es parte de la vida, y puedes aprovecharlo para aprender... Además, no puedes vivir huyendo de las cosas desagradables para pretender que vives una vida feliz, por el simple hecho de que no has sufrido.
Rodrigo: Ok, en resumen, solo eres feliz si aprendiste del dolor?
Isabel: Algo asi.
Rodrigo: Es una forma de verlo, pero solo queda en eso, es subjetivo. Además, creo que piensas asi porque te conviene, para no sentirte mal por lo que haces.
Isabel: Podría decir lo mismo de ti. Imagino que en tu historia eres tú la víctima.
Rodrigo: Con mi mujer nos dimos un tiempo, el año pasado, para reevaluar la relación. Hemos estado ocho mese viviendo separados, y las cosas se han estancado, pero la idea es volver.
Isabel: Cuando? si te vas ahora. En un año, cuando vuelvas?. Si las cosas se estancaron ya, no creo que esten mas movidas a tu regreso. Ella va a seguir su vida en tu ausencia, y cuando quieras recuperarla, no vas a poder.
Rodrigo: Pude haberme dado cuenta que las cosas no iban bien, dejar de pensar un rato que lo estaba haciendo bien, de que con mi amor bastaba para que me amara... abrir los ojos y empezar a vivir...
Isabel: Y conversar honestamente cuando se avistaba un problema, aunque fuese incomodo.
Rodrigo: O cuando el deseo se estaba apagando... creo que el último tiempo se estuvo viendo con otro tipo.
Isabel: A ver... eso es típico de los hombres; si el sexo ya no es bueno, es porque existe otro, no existe la posibilidad de que la mujer se esté aburriendode la rutina, o desencantando en el peor de los casos, además, no todas las mujeres somos unas ninfómanas.
Rodrigo: Jajaja!! pero a todos nos gustaría, y a ustedes también... ok, si no es un hombre el que la alejó de mi... fui yo entonces?
Isabel: Creo que a veces la gente colapsa, hay que saber tratarlas, y sus relaciones necesitan mayor atención, son más frágiles y no todo el mundo se da cuenta.
Rodrigo: Si es por eso, podría hacer algo para recuperarla...
Isabel: No creo que se te haga tan fácil.
Rodrigo: Podríamos volver a empezar, como si no nos conocieramos.
Isabel: Pero ya han pasado muchas cosas, y hacer como si no pasaran es ilógico, además, ahora te vas.
Rodrigo: Pero tu vuelves en dos meses...
Se apagan de a poco las luces. Fin de la escena.
